TAHITI MONOI: UN PRODUCTO ANCESTRAL



MONOI  significa "aceite perfumado dulce" en Reo-Maohi, el idioma antiguo de los polinesios. Tradicionalmente, este producto altamente evocador siempre ha desempeñado un papel destacado en la vida cotidiana local. Ya se trate de rituales religiosos de antaño o aceite de belleza para el cuidado del cuerpo y el cabello, Monoï de Tahiti ha pasado por las edades sin arrugarse.

UN DISEÑO NATURAL GARANTIZADO


Monoï de Tahiti  se obtiene por maceración de diez flores de mínimo Tiare (Gardenia Tahitensis) por litro de aceite de coco (Cocos Nucifera) refinado. El producto luego se purifica por filtración. Es el matrimonio mágico de estos dos ingredientes y los beneficios de sus virtudes naturales, sin ninguna alteración, lo que le da al Monoï de Tahití el importante lugar que todavía conserva.



VIRTUDES RECONOCIDAS


Siempre presente en cosmetología tradicional, Monoï de Tahití es utilizado desde la antigüedad para la hidratación de la piel y protegen el cabello, pero sus componentes también están presentes en la medicina popular local o flores de Tiaré se utilizan por ejemplo para tratar dolores de oído, migrañas, orzuelos, ciertos eccemas o simplemente para prevenir picaduras de insectos.

TRADICIÓN Y TECNOLOGÍA 

Cada uno de los usos tradicionales de Monoï de Tahiti está siendo estudiado y probado por laboratorios de investigación independientes. Ya se han demostrado las propiedades hidratantes del producto en la piel y su eficacia restauradora en el cabello dañado. Sin embargo, los estudios continúan y el Monoï de Tahiti, un producto secular, no parece haber terminado de sorprender a la ciencia y particularmente a los dermatólogos y la industria cosmética. 



UN PRODUCTO EFICAZ PARA LA PIEL Y EL CABELLO



Las verdaderas capacidades de hidratación del Monoi de Tahiti son todavía poco o, en general, poco conocidas en Europa, y por buenas razones. A diferencia de su uso solar popularizado en los años 50 por los viajeros que vinieron a visitar la Polinesia Francesa en busca de sol, Monoi de Tahiti no es un "producto para broncearse". En algunos casos de piel frágil o muy blanca, este uso es incluso desaconsejado ya que su efecto "pelo para freír" puede causar daños irreparables en la piel, incluso con la presencia de protectores solares.